Explorar las emociones a través del color

Que los colores tienen una influencia enorme en nuestro estado de ánimo es un hecho sobradamente demostrado por la ciencia y este concepto, aplicado a la vida, se materializa en el significado que cada color tiene en distintas culturas: por ejemplo, el rojo, color de la suerte, la prosperidad y la felicidad en China, en occidente es sinónimo del amor apasionado, pero también de peligro (¡que pueden ser dos emociones bastante cercanas!). ¿Os acordáis de Marnie, la heroína ladrona de Hitchcock, cuyas alarmas saltaban en cuanto veía un objeto de color rojo? Por si fuera poco, estudios farmacológicos recientes han descubierto que las píldoras analgésicas de color rojo tienen un efecto calmante más rápido que la misma composición presentada en una pastilla de otro color. ¡El rojo es toda una disciplina antropológica, psicológica y sociológica!

A la hora de diseñar un espacio de trabajo, los interioristas aplican el color o las paletas cromáticas en función de la actividad que se desarrolla en él y el tipo de energía que requiere.

Solo tenemos que abrir nuestro armario para darnos cuenta de que, aunque no hayamos elegido cada prenda sobre la base del color, nuestro vestuario presenta una paleta que refleja nuestras preferencias de forma muy definida. Nuestro estado de ánimo también se refleja en los colores que elegimos para vestirnos en un momento determinado, el mantel que ponemos en la mesa o el papel con que envolvemos un regalo, según si es para nuestra madre o para nuestra amiga más extravagante: con el color expresamos nuestro interior, pero también nuestra empatía hacia los demás.
En la naturaleza, las latitudes, las estaciones, las horas del día, tienen su propia gama de colores. Todos los fotógrafos saben que, justo después de ponerse el sol, los colores se intensifican a la vez que las sombras de difuminan, es esa hora azul perfecta en la que todo parece más bonito y que incluso tiene un legendario perfume de Guerlain (L’heure bleue) a su nombre.

Es un misterio apasionante cómo transformamos en color las emociones, en un proceso que une experiencias vividas, personalidad y códigos compartidos: la soledad, la alegría, el juego, los sueños, ¿qué paletas los representan? La colorista americana Lauren Wager lleva años fragmentando imágenes en paletas de color en su blog Color Collective y su libro La paleta perfecta va más allá: estructurado en quince estados de ánimo, cada uno de ellos se desarrolla a través de fotografías e ilustraciones y se vuelca en casi 60 combinaciones diferentes de color con referencias RGB y CMYK: misterio, calma, curiosidad, diversión… tienen distintas expresiones cromáticas dentro de un marco más o menos delimitado y cada uno de nosotros tendremos nuestras predilecciones. Es un libro ideal para estudiantes de moda y diseño, pero también un manual divertido y lleno de inspiración para cualquiera que desee explorar el tema.

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